IA genera ataques nuevos contra cifrado en prueba de 191 tareas criptográficas
Un estudio publicado en julio de 2026 en arXiv documenta que modelos de inteligencia artificial de frontera son capaces de generar ataques novedosos contra esquemas de cifrado, lo que convierte en medible una preocupación que hasta ahora se consideraba mayormente teórica.
La investigación, denominada CryptanalysisBench, evaluó 191 tareas de criptoanálisis —la disciplina que busca encontrar fallas en sistemas de cifrado— y encontró que los modelos más avanzados rompieron una proporción elevada de esquemas que ya contaban con vulnerabilidades conocidas. El hallazgo más significativo, sin embargo, fue otro: algunos modelos produjeron ataques que no existían previamente en la literatura, entre ellos uno de recuperación de claves contra SpoC AEAD, un esquema de cifrado autenticado que protege tanto el contenido de un mensaje como su integridad. Recuperar esa clave equivale a abrir todo lo que el esquema resguardaba.
El investigador Scott Aaronson, conocido por su trabajo en computación cuántica, aportó contexto adicional en su blog con la descripción del llamado Matemocalipsis: un proceso en el que OpenAI, con un modelo interno avanzado y comités de matemáticos que incluyen a Timothy Gowers y Edward Witten, resolvió cientos de problemas matemáticos difíciles. La cifra proviene de la propia empresa. Aaronson señala que la criptografía no figura en esa lista, pero advierte que, según sus fuentes, las empresas de IA ya investigan con cautela si sus modelos más recientes pueden vulnerar primitivas criptográficas, es decir, los bloques básicos con los que se construyen los protocolos de seguridad. Esa investigación no tiene resultados públicos.
La mecánica del riesgo no está en probar más combinaciones por segundo, sino en encontrar atajos. La seguridad de un sistema criptográfico descansa en que no exista un método más eficiente que la fuerza bruta; si un modelo identifica un patrón o una debilidad estructural, el número de intentos necesarios puede reducirse drásticamente sin que las matemáticas subyacentes cambien.
El propio estudio delimita su alcance. El ataque contra SpoC AEAD no equivale a vulnerar Bitcoin: la red utiliza SHA-256 y firmas digitales que son piezas distintas a las analizadas, y los esquemas rotos en mayor proporción corresponden a fallas ya documentadas, no a nuevas brechas en estándares vigentes.
Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, había planteado previamente una alerta sobre la relación entre IA y criptografía. La coincidencia entre esa advertencia, los resultados de CryptanalysisBench y la información que describe Aaronson no prueba un riesgo inminente, pero indica que el tema salió del terreno de la especulación académica y comenzó a medirse dentro de laboratorios privados cuyos resultados no se publican.
