Fábrica de Schneider Electric en Monterrey adopta tecnologías de la cuarta revolución
En Monterrey, una fábrica de Schneider Electric implementa tecnologías de la cuarta revolución industrial, utilizando robots móviles, algoritmos y sistemas digitales para anticipar demanda y detectar desviaciones. Según datos de la empresa, la producción creció un 24% anual, los costos bajaron 16%, los defectos 20% y el tiempo de entrega 49% en tres años. La planta fue incluida en la Red Global de Faros del Foro Económico Mundial en 2024.
México no tiene una fábrica plenamente autónoma documentada, pero ya hay avances en automatización. En México, las plantas de exportación ya utilizan robots, visión artificial, análisis de datos e IA. En contraste, China ha avanzado más en la implementación de dark factories, con plantas piloto en ciudades como Chongqing, Shanghai y Harbin.
Según datos de la IFR, en 2025, China instaló alrededor de 68 robots industriales por cada uno en México. Una dark factory no es una planta clandestina, sino una instalación con mínima intervención humana, usando robots, IA, sensores y software. El mercado mundial de tecnologías para dark factories se estimó en 119,200 millones de dólares en 2024, con proyecciones de 194,600 millones para 2030.
México enfrenta desafíos en la adopción de IA, con solo 2.1% de empresas con tecnología digital incorporando IA, según el Baker Institute. Convertir una línea de producción al modelo lights-out puede requerir entre 45 y 120 millones de dólares, según Market Intelo. China implementó el programa Made in China 2025, que impulsó la robótica, digitalización y manufactura inteligente desde 2015.
En Chongqing, la fábrica inteligente digital de Changan Automobile ensambla un vehículo cada 60 segundos, con más de 2,000 robots. En Shanghai, Baosteel opera líneas calificadas como dark factories, con IA controlando procesos sin iluminación permanente. En Harbin, el parque industrial de Feihe Dairy aplica 25 procedimientos de inspección y 411 pruebas durante 24 horas.
Salvador Maese Barraza, presidente de Index Mexicali, señaló: “No hay ninguna empresa en nuestro sector que no esté semiautomatizada.” Francisco González Díaz, vicepresidente ejecutivo del Comce, comentó: “La implementación de la industria 4.0 se ha estado dando sin pausa, pero sin prisa. Adoptamos las tecnologías consolidadas; yo diría que vamos con la tecnología que está de punta, pero madura.” González Díaz añadió: “Una dark factory es sumamente cara al prescindir de mano de obra. En algunos países se está probando por la baja de población, concretamente China. En México no tenemos esa situación; todavía tenemos un bono demográfico. Una dark factory es cuando te falta gente.”
