Solana descarta migración urgente ante riesgo cuántico y avanza en prueba de propiedad
La Fundación Solana descartó la necesidad de una migración preventiva de fondos ante la posibilidad de que avances matemáticos o de inteligencia artificial comprometan los esquemas criptográficos actuales. Jacob Creech, vicepresidente de tecnología de la organización, anunció el 8 de octubre de 2026 que ya existe una vía para que los usuarios demuestren la propiedad de sus cuentas y las trasladen a un sistema de firmas más robusto en caso de ser necesario.
La declaración se produjo en respuesta a una advertencia publicada un día antes por Justin Drake, investigador de Ethereum, quien instó a los participantes del sector a prepararse ante escenarios en que la computación cuántica o métodos convencionales más eficientes de lo previsto pudieran quebrantar los sistemas criptográficos vigentes.
Solana utiliza Ed25519, un esquema de firma digital basado en curvas elípticas. Creech explicó que la clave de firma se genera aplicando una función hash a una semilla secreta que no se expone en la red. Bajo ese diseño, si un atacante lograra romper la curva elíptica, obtendría la clave derivada, pero no la semilla original de la que esta proviene.
Según el desarrollador, una actualización coordinada del protocolo permitiría a los titulares legítimos acreditar el conocimiento de su frase semilla mediante una prueba basada en funciones hash, lo que habilitaría el traslado de sus cuentas a un esquema criptográfico más resistente. Creech señaló que ya existe una prueba de concepto de ese mecanismo.
La propuesta contrasta con el planteamiento de Drake, quien recomendó mover los fondos de forma preventiva a direcciones cuyas claves públicas no hayan sido expuestas. El investigador también sugirió adoptar sistemas como SPHINCS+, basados en funciones hash y considerados resistentes a ataques cuánticos.
El plan de Solana enfrenta, no obstante, restricciones propias. Las direcciones de la red equivalen a claves públicas, por lo que estas quedan visibles desde la creación de las cuentas. Además, la efectividad del mecanismo dependería de que la red logre implementar la actualización y verificar la propiedad de los fondos antes de que alguna vulnerabilidad pudiera ser explotada.
De acuerdo con Creech, la novedad del anuncio no radica en la existencia de un plan de protección —la Fundación ya había evaluado esquemas resistentes a la computación cuántica con anterioridad—, sino en el avance hacia un mecanismo concreto que acredite la propiedad de las cuentas durante una eventual migración.
Las advertencias no implican que la criptografía de Solana, Bitcoin o Ethereum esté comprometida en la actualidad. El desafío planteado es anticiparse a un escenario en que los avances tecnológicos reduzcan la seguridad de los sistemas en uso.
