Depósitos en efectivo en bancos generan obligaciones informáticas
Depositar más de 15,000 pesos en efectivo en una cuenta bancaria puede generar dudas sobre posibles impuestos, revisiones o sanciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las instituciones financieras tienen la obligación de informar al SAT cuando los depósitos en efectivo acumulados de un contribuyente superen los 15,000 pesos mensuales en una misma institución.
Esta obligación se establece en el artículo 55, fracción IV, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), pero no impone una prohibición para depositar cantidades mayores. El SAT no cobra impuestos por el simple hecho de realizar depósitos en efectivo en instituciones bancarias.
El antiguo Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) dejó de aplicarse a partir del 1 de enero de 2014. Las transferencias electrónicas no se consideran depósitos en efectivo para efectos del reporte previsto en el artículo 55 de la Ley del ISR.
El SAT puede revisar información financiera y contrastar los ingresos declarados con los movimientos bancarios si detecta inconsistencias. La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) señala que los depósitos bancarios pueden presumirse ingresos si el contribuyente no acredita su procedencia durante una revisión.
